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  Tema: Dignidad Nacional
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MensajeForo: Historia   Publicado: Vie Ago 21, 2009 9:03 am   Asunto: Dignidad Nacional
LA DIGNIDAD NACIONAL

- Misión Howden Waleswky
- Misión Gore-Gros
- El pretendido nuevo Agente Consular
- La dignidad nacional
- Reconocimiento unitario

Misión Howden Waleswky

Para poner fin a la injusta agresión anglo-francesa al Río de La Plata, Rosas y Oribe habían fijado con el agente confidencial Mr. Tomas Samuel Hood, las “bases” del arreglo del conflicto, y cuyos puntos básicos era el reconocimiento por parte de las potencias europeas de la autoridad legal de Oribe en la Banda Oriental, y el pleno de derecho soberano de la Confederación sobre las aguas de Paraná, y de Argentina y Uruguay respecto a las aguas del Río Uruguay. Retirado Mr. Tomas Hood para la aprobación de las base por parte de su gobierno, este envío dos nuevos “mediadores”, que con el argumento de “dar mejor letra” al tratado, pretendían tergiversar y anular estas cláusulas básicas, bajo el argumento de “favorecer” a la Confederación, lo que de hecho significaba una ofensa a la inteligencia argentina. Rosas rechaza de plano la pretensión de los nuevos comisionados Howden y Waleswky de cambiar las bases Hood esos aspectos fundamentales, y queda rota la supuesta misión mediadora, en julio de 1847.

Misión Gore-Gros

Los comisionados habían escrito que trataron con Oribe porque Rosas siempre se manifestó auxiliar del presidente uruguayo; que este fue coaccionado por Rosas para retirar su firma del arreglo con Gore y Gros; y que el jefe de la Confederación debía recordar que estaba obligado por los convenios con Inglaterra y Francia, a respetar la independencia oriental. Luego de resumir el contenido de esas notas, Arana decía:

Inconcebible es... cómo V.E. en el desempeño de esta nueva misión, separándose más aún que sus predecesores de las bases Hood, y modificaciones con que las admitieron los dos Gobiernos legales de las Repúblicas del Plata, norma única de toda negociación en estas cuestiones, y desnaturalizando sus estipulaciones, haya podido esperar un momento que al fin la paz iba a restablecerse en estos países, que sus Gobiernos abjurasen con indeleble mengua las declaraciones tan justas como inequívocas que habían hecho sobre los precisos y únicos principios que debían regir en cualquiera negociación que llegase a acordarse, y que el Exmo. Sr. Presidente, Brigadier D. Manuel Oribe, fiel aliado de la Confederación, después de las explicaciones hechas a V. E. y al Exmo. Sr. Ministro Plenipotenciario de Francia, hubiese podido entrar en algún compromiso, sin su participación, conformidad y acuerdo, sobre la terminación de la guerra que sostienen. Con grande sinrazón e inexactitud también expresa V. E. que “el general Oribe ha sido inducido a retractar su palabra, probando a los dos poderes mediadores que, aunque podía tener el deseo de restablecer la paz a su infortunada patria, no tenía poder para ello".

Recuerda los hechos que desmienten esa acusación, probando que desde el primer momento el presidente uruguayo supeditó el arreglo con los europeos al acuerdo con su aliado, cuya respuesta admitieron esperar todo el tiempo necesario, pese a lo cual se habían negado a leerla, cuando la nota porteña del 8 de mayo le llegó a Oribe, con las objeciones de Rosas.

V. E. no ha podido ofrecer buenos oficios de mediación agrega la nota de Arana desde que el gobierno de V. E. y el de Francia, son los únicos beligerantes contra los dos Gobiernos legales aliados de las Repúblicas del Plata. Así se reconocieron aquellos mismos en las basas Hood, que propusieron para arreglar las diferencias existentes con ellos, y no para practicar buenos oficios entre los contendientes. En la contienda está de una parte el Gobierno Argentino y su aliado, y de la otra el poder e influencia de la Inglaterra y la Francia, en sostén del puñado de rebeldes expirantes en la ciudad de Montevideo.

No es extraño, si conforme a todos los principios reconocidos entre las naciones, que el aliado de la Confederación haya disentido del proyecto de convención a que se refiere V. E., después de ponerse de acuerdo con su aliado el Gobierno Argentino, pues que aquel proyecto se hizo depender para su realización del acuerdo común. En ese procedimiento el Exmo. Sr. Presidente del Estado Oriental, Brigadier General D. Manuel Oribe, no ha sido ni forzado, ni inducido. Tampoco ha retractado un compromiso, ni su palabra, desde que al entenderse con V. E. y con su colega el Plenipotenciario de Francia, consideró indispensable la aquiescencia del Gobierno Argentino como aliado. Sabido es que en una guerra común dos Gobiernos independientes aliados deben proceder de acuerdo, al tiempo de negociar la paz, sin que este proceder, de derecho y práctica universal entre las naciones, menoscabe en forma alguna ni su perfecta independencia, ni su poder propio. Igual ha sido y es el deseo de ambos aliados por la paz, pero honorable. En vez de basas para ello, ha propuesto V. E. y el Exmo. Sr. Ministro de Francia estipulaciones injuriosas y humillantes a las dos Repúblicas...

No ha existido jamás la mediación que presupone V. E. de parte de su Gobierno, y del de Francia. Bastaría para demostrarlo la simple referencia a las basas Hood, en que los Gobiernos de Inglaterra y Francia propusieron un arreglo, como partes en la cuestión, si no fuese por otra parte, tan público que unidos han sostenido con armas, municiones y soldados, así como con sus fuerzas navales, la plaza sitiada de Montevideo; que unidos capturaron la Escuadra Argentina, se apoderaron de la Isla Martín García, invadieron los ríos interiores, dieron en la Vuelta de Obligado un sangriento combate, e hicieron otras devastadoras incursiones, ya en los litorales Argentinos, ya del Estado Oriental, y que unidos, no sólo establecieron un injusto bloqueo, sino que han consentido aun el incendio de buques mercantes neutrales dentro de puertos Argentinos.

El Gobierno de la Confederación no reconoce y cree que el mundo civilizado jamás verá en tales agresiones, tan injustas e inauditas, el carácter de una mediación unida, o de concertados buenos oficios en favor de la paz. Respecto de tales actos, el Gobierno Argentino, en sus justas reclamaciones, representa el derecho más sagrado de una nación independiente, tan enormemente ofendida y atacada por semejantes violencias. De ellas no han debido desentenderse los Gobiernos de Inglaterra y Francia con el pretexto de que el Gobierno Argentino es auxiliar del legal Oriental. Aun cuando no fuese, como es, aliado legítimo de este, auxiliándolo por lo tanto en la guerra en defensa común, nadie puede pretender, con apariencia alguna de razón, que a tales ofensas hechas a la Confederación Argentina, deba Ser incompetente, a no ser que se niegue y desconozca la soberanía e independencia de esta República: ofensa tan gratuita como irritante que se halla envuelta en el aserto de V. E.


Por último la nota de Arana repulsa la pretensión de los comisionados Gore y Gros, de exigirle a la Argentina el respeto de la independencia oriental, que ella contribuyó más que nadie a fundar, que siempre defendió, por sus compromisos internacionales y por su propio interés nacional, y que nadie amenaza más que los poderes interventores.

El pretendido nuevo Agente Consular

Fracasadas las misiones que pretendían la renuncia por parte de la Confederación a la soberanía de sus ríos interiores, el 15 de julio de 1848, el gobierno de Buenos Aires dio nuevo vigor al decreto del 27 de agosto de 1845, prohibiendo toda comunicación con los buques de guerra ingleses y franceses. Es en estas circunstancias que en que llega a Buenos Aires Mr. Martín Hood, que presenta sus credenciales como nuevo agente consular de Inglaterra ante la Confederación.

El pretendido nuevo agente consular Martín Hood desembarca a mediados de año en Buenos Aires como si nada hubiese ocurrido, y presenta su patente de cónsul, con la misma impavidez con que Palmerston escribía a Southern el 29 de junio de 1848, sobre la tarea cumplir en el restablecimiento de las relaciones anglo argentinas después del presumible éxito de Gore y Gros para arreglarse con el presidente uruguayo dejando a Rosas de lado, cuando en realidad aquella misión habla fracasado. El joven funcionario consular creía que el agravio recién inferido al jefe supremo de la Confederación Argentina por orden del titular del Foreign Office no sería óbice para que en la gran capital del Plata se lo recibiera con los brazos abiertos. La lucha con guantes blancos que hasta entonces habíase llevado con los europeos, lo autorizaba tal vez a robustecer su creencia, basada en el orgullo británico, de que un inglés, hiciera lo que hiciese, sería bien recibido en todas partes, incluso allí donde hubiese inferido las mayores ofensas. El hecho mismo de su desembarco después de la impertinente nota de Gore a Felípe Arana, del 16 de junio anterior, le permitía pensar que en cuanto presentara su credencial, le darían el exequatur. Pero no tuvo suerte.

La dignidad nacional.

Al otro día de esta nota a los comisionados Gore-Gros, Arana contestaba al Mr. Hood, que deseaba acreditarse como cónsul de S. M. B. en Buenos Aires:

El infrascripto ha puesto en conocimiento del Excmo. Sr. Gobernador la nota de V. S. fecha 6 del corriente...
Impuesto de ella el Exmo. Sr. Gobernador ha ordenado al infrascripto contestar a V. S. lo siguiente:

Grato habría sido al Gobierno de la Confederación conceder el exequatur a la patente que acredita a V. E. en el carácter de Cónsul de S. M. B. en la República. Pero siente que la situación actual de esta, con relación al Gobierno de S. M. B. no le permita llenar sus deseos, teniendo, como tiene que atender primordialmente a las exigencias de la dignidad nacional. V. S. sabe que las diferencias entre las Repúblicas del Plata, la Inglaterra y la Francia, provenientes de la injusta intervención Anglo Francesa, se hallan aún subsistentes, sin haberse dado a aquellas satisfacción y reparaciones por las inmerecidas ofensas que les ha inferido.

El infrascripto, al devolver a V. S. la patente, se place en asegurarle que la enunciada resolución del Gobierno, en nada afecta a la apreciable persona de V. S., porque ella sólo es la consecuencia natural de la situación expresada. Dios guarde a V. S. muchos años.

Felipe Arara


La víspera, 15 de julio de 1848, el gobierno de Buenos Aires había dado nuevo vigor al decreto del 27 de agosto de 1845, prohibiendo toda comunicación con los buques de guerra ingleses y franceses. El agente consular rechazado acusa recibo a Arana de su determinación, y aunque lamentando lo ocurrido, pide sus pasaportes. En un primer momento el ministro argentino le dice que por inconvenientes oficinescos, no se los mandará enseguida; pero se los hace llegar en el mismo día.

Simultáneamente el gobierno argentino escribió a su agente en Londres la siguiente explicación del incidente:

¡Viva la Confederación Argentina! i Mueran los salvajes unitarios!
El Ministro de R. Exteriores
Buenos Aires, Julio 16 de 1848.
Año 39 de la Libertad, 33 de la Independencia y 19 de la Confederación Argentina.

Al Exmo Sr. Ministro Plenipotenciario de La Confederación Argentina cerca del Gobierno de S. M. B.

El infrascripto, por orden del Exmo. Sr. Gobernador, adjunta copia autorizada de la nota (a D. Martín Hood). Por dicha correspondencia vendrá V.E. en conocimiento que este Gobierno, en consideración al actual estado en que se hallan las cuestiones de las Repúblicas del Plata, a consecuencia de la injusta intervención Anglo Francesa, no le ha sido posible conceder el exequatur a la patente.

El Gobierno del infrascripto no puede proceder de otro modo en el actual estado de las cosas. Notorios e inequívocos son sus deseos por el restablecimiento de las buenas relaciones entre ambos países. Le habría sido grato admitir al Sr. Hood de Cónsul de S. M. Las dignas cualidades que lo adornan, y las consideraciones especiales a que se hizo acreedor el Caballero D. Tomás Samuel Hood, en la misión de que fué encargado para la pacificación del Plata, recomiendan honorablemente su persona. Pero las exigencias de la dignidad y honor nacional pugnan con los deseos de este Gobierno. La concesión del exequatur a la patente, sería inconciliable con ellas, y muy inconveniente en el estado en que se hallan las relaciones de ambos gobiernos, cuya ruptura ha tenido lugar por los hechos y resoluciones del de S.M.B. al asumir en unión del Gobierno de Francia, una injustificable intervención armada contra las Repúblicas del Plata; habiendo por consecuencia de esa misma intervención, el Exmo. Sr. Ministro Plenipotenciario de S. M. B., Caballero Gore Ouseley, y el cónsul General Británico en esta ciudad, solicitado los pasaportes.

La intervención Anglo Francesa, y los actos hostiles que ella ha ejercido en ambas riberas del Plata, aun existen sin satisfacción ni reparaciones. Si las fuerzas navales de S. M. B. desde el año anterior han levantado el bloqueo que habían puesto en sus costas, la misión de los Exmos. Señores Ministros, Caballeros Roberto Gore, y Barón Gros, tan ofensiva de parte de los Gobiernos de Francia e Inglaterra a los de estas Repúblicas, en su forma, en sus términos, y en su objeto, ha proseguido la intervención reagravando las ofensas inferidas a estas Repúblicas. Y así se halla aun sin arreglarse la convención pública solemne de paz sobre las basas Hood, y modificaciones con que la admitieron los Gobiernos de las Repúblicas del Plata, acordadas para restablecer las relaciones de amistad.

En tal estado, el Exmo. Sr. Gobernador ordena a V. E. que en una nota oficial al Exmo. Sr. Ministro de Negocios Extrangeros de S. M. le haga presente estas observaciones, en que funda el Gobierno Argentino el aplazamiento que le ha sido sensible, pero indispensable hacer, del reconocimiento del Sr. Hood como Cónsul de S. M. B. en la Confederación.

Dios guarde a V. E. muchos años.

Felipe Arana


El reconocimiento unitario

Por diplomática que fuera la explicación del incidente, no podía dejar de producir estupor entre los observadores políticos. Inglaterra no solía tolerar desaires de esa especie. Uno de los primeros comentarios rioplatenses fue el de Herrera y Obes, en carta a Lamas, del 22 de julio de 1848, al anunciar la llegada del agente británico rechazado de Buenos Aires:

"Hood vino en el Harpy con su familia. Rosas, como Vd. se hará cargo, no lo quiso recibir, mientras no reciba satisfacciones... Sus reclamaciones reducidas a dinero, importan más de cinco millones de duros, sin contar las exigencias que ha deducido recientemente por el guano, que se ha extraído violentamente de las costas del sur, que pertenecen a la Confederación. Entre las satisfacciones que pide está la devolución de las Malvinas, para las que el gobierno inglés acaba de mandar un gobernador, que ha estado en esta ciudad. Esto lo tengo casi directamente del mismo Hood. ¿Qué cree Vd. que hará la Inglaterra? El caso es un poco apurado... yo no he podido menos que gozar sinceramente al ver tan merecida humillación puesta en práctica con tanta audacia como desprecio". (Herrera y Obes. Correspondencia.t.I.ps.165-168)


Fuentes:

- Irazusta, Julio. Vida política de Juan Manuel de Rosas.t.VII.ps.197-202
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar
- www.lagazeta.com.ar
  Tema: Entre bueyes hay cornadas
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MensajeForo: Historia   Publicado: Dom Ago 02, 2009 8:58 pm   Asunto: Entre bueyes hay cornadas
ENTRE BUEYES HAY CORNADAS


(01) Don "Pacífico"
(02) Los trapitos al sol
(03) Las Justas pretensiones de nuestros súbditos
(04) Fuentes
(05) Artículos relacinados

Don “Pacífico”

Con la excusa de la “libertad y la civilización”, la protección de sus súbditos y usando "la política del marinero herido”, ingleses y franceses, agredían en distintas partes del mundo en la defensa o conquista de “sus intereses”. Unidos o por separados según sus intereses particulares, sus conveniencias, sus desconfianzas y egoísmos, lo hacían en distintas circunstancias, tiempos y lugares. Le venían haciendo en China, en África y en América. También lo hicieron en el Río de La Plata durante la invasiones inglesas de 1806, y 1807, la usurpación de Malvinas, con el bloqueo francés de 1838 y luego juntos en la agresión anglofrancesa de 1848. Juntos o separados, según intereses y circunstancias, de aliados o rivales.

Prueba de su accionar, y desdiciendo el que “entre bueyes no hay cornadas”, podemos citar, entre otros, el ejemplo que nos brindaron con su accionar en Grecia, en los mismos tiempos en que agredían al Río de la Plata.

Don Pacífico, al era un judío portugués, nativo de Gibraltar y súbdito británico, cuya casa en Atenas habla sido saqueada por la multitud, en un día de desórdenes; junto con el historiador Finlay, que tenía una reclamación pecuniaria contra el gobierno griego, en vez de apelar a los tribunales locales, solicitaron la intervención del gobierno inglés. Palmerston, sin consultar a la corte, resolvió atender aquel pedido, y ordenó a Parker, cuya escuadra acababa de apoyar al Sultán en resistirse a entregar a Rusia y Austria los refugiados húngaros, trasladarse al Pireo, adonde llegó el 15 de enero de 1850. Al entrar al puerto hace los saludos de rigor, desembarca con su plana mayor, y con los mejores modales del mundo, presenta sus saludos al rey Otón, antes que el agente Wise renovara sus reclamaciones, lo que dejaba en libertad al gobierno de Atenas de ceder sin apariencia de coerción.

Como esto no ocurriera, el almirante envía un ultimátum amenazando con medidas de violencia si en 24 horas Las demandas de Don Pacifico y Finlay no quedaban satisfechas. Transcurrido sin novedad el plazo, Parker ordena capturar barcos y propiedades públicas y privadas griegas.


Los trapitos al sol

El agente francés Thouvenel apoya la resistencia de Otón y Palmerston se queja de ese proceder, indicando a Normanby que señale en París el contraste entre el apoyo que Inglaterra dio a Francia contra el gobierno de Marruecos, y la falta de reciprocidad en Grecia. Y agrega:

¿Qué tienen que decir los franceses de nuestro modo de proceder? Hemos pedido reparación de vejámenes a nuestros súbditos; nuestras reclamaciones fueron acogidas con negligencia, con el silencio o las negativas. Al fin, enviamos nuestra escuadra para imponer su ejecución. ¿Es que Francia no procede a menudo lo mismo? Por ejemplo, ved sus altos hechos en Tahití y en las islas Sándwich: en Tahití, donde bajo pretextos ilusorios y por una imperiosa presión, obtuvo de la reina de aquella isla el abandono de su independencia; en las islas Sándwich, donde sa~ al rey porque no 4uerla cambiar sus derechos de aduana sobre el aguardiente y obligar a los aduaneros a aprender el francés. Pero en todo tiempo hemos sido contrarrestados en Grecia por las intrigas y las cábalas de agentes franceses, que alentaron al gobierno griego a maltratar a nuestros súbditos y a negarnos satisfacción. Como es natural. Thouvenel está furioso de que hayamos perdido nuestra paciencia.


Las Justas pretensiones de nuestros súbditos.

Francia interpone su mediación; e Inglaterra la acepta. Entretanto Parker no ha tenido en cuenta ni el ofrecimiento de mediación francés, ni la aceptación de su gobierno. El agente francés en Grecia, Thouvenel, llamó la escuadra francesa del Mediterráneo al Pireo, pero su jefe tuvo la prudencia de esperar órdenes ulteriores de Paris. Palmerston dice al embajador francés en Londres que se ha enterado del caso: "deseamos quedar amigos; pero eso podría volverse serio".

Con su habitual desdén por los franceses, cuya fuerza no despreciaba, pero cuyo gobierno sabía inseguro, Palmerston dice de una protesta franco griega contra los procederes de Parker:

Esta protesta es en verdad burlesca. Entretanto parece que los griegos empezaban a entender razón, y cuando nos vieron apoderarnos del Otón, dijeron que no era ese Otón el que había que tornar. Parker se vio obligado a extender sus represalias a los barcos mercantes, y por ese medio esperaba lograr valores suficientes para cubrir nuestras reclamaciones. La sorpresa de Lahitte al vernos proseguir nuestras represalias, se asemeja a la exclamación de los napolitanos con respecto a las tropas austríacas: ¡Ma c´e cannone!, o a la respuesta del edecán enviado cuando nuestras tropas desembarcaron por primera vez en Portugal para asegurarse de que lo que se oía en las avanzadas era el fuego, y dijo al volver: “Pero, ¡tiran con balas!”. .. Si los franceses se enojan y no son razonables, lo lamento, pero la justicia para con nuestros propios súbditos debe prevalecer sobre toda otra consideración.

Al mes siguiente comenta el envío del barón Gros a desenredar en Atenas lo que Thouvenel había enredado: "si no lo consigue habrá fracasado. Supongo que tenemos bastantes barcos para llevar adelante nuestras demandas, y por cierto que no dejaremos partir uno solo antes de que nosotros o aquellos en cuyo favor las formulamos hayan recibido, en buenos dineros contantes y sonantes, el monto de sus justas pretensiones".

Fuentes:

- Irazusta, Julio: Vida política de Juan Manuel de Rosas.t.VII.p.331
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

Artículos relacionados:

- Robo durante las invasiones inglesas.
- Reconquista: Capitulación de un general desgraciado.
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- Las 12 invasiones inglesas.
- Homenaje al bicentenario de la reconquista
- MALVINAS
- La guerra franco-argentina.
- Franceses y unitarios.
- "Auxiliares" y Traidores.
- Vuelta de Obligado: la batalla olvidada.
- "No somos empanadas"
- La "civilización" del Paraguay

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  Tema: El cóndor ciego
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MensajeForo: Historia   Publicado: Sab Jul 11, 2009 9:59 pm   Asunto: El cóndor ciego
EL CONDOR CIEGO

(01) La estrategia colonialista
(02) El vaticinio de San Martín
(03) Las bases Hood
(04) La mirada de águila
(05) La firmeza de Rosas
(06) El ejemplo y la modestia
(07) Un acto de justicia
(08) Fuentes
(09) Artículos relacionados

La estrategia colonialista

Dentro de su estrategia colonialista, las potencias europeas intentaban doblegar a la Confederación, segregando parte de su territorio en el norte y la Mesopotamia, logrando a consecuencia la libre navegación de los ríos interiores e imponer su comercio en la región. Al igual que en China, Argelia, Méjico y otras regiones, empleaban la agresión, el bloqueo, la flota armada, el cañón, la "política del marinero herido", la defensa de "los derechos de sus súbditos",la intriga y la complicidad de ciudadanos locales y usando como “auxiliares” a unitarios exiliados en Chile, Montevideo y Bolivia.


El vaticinio de San Martín

Pero Rosas no era un hueso fácil de roer. Había unido fuertemente a todas las provincias en defensa de la agresión, y sabía que la Confederación era imbatible; las potencias marítimas podían dominar las aguas de la Confederación, pero no podrían poner pie en tierra por mucho tiempo, tal como les sucediera durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807, y como lo vaticinara desde Europa en 1845 el gran estratega, Libertador San Martín, con respecto a al agresión anglo-francesa. El 29 de diciembre de ese año, San Martín le dirige una carta a Federico Dickson:

Sr. D. Federico Dickson, cónsul general de la Confederación
Nápoles, 28 de diciembre de 1845.
Señor de todo mi aprecio:

Por conducto del caballero Yackson se me ha hecho saber los deseos de usted relativos á conocer mi opinión sobre la actual intervención de la Inglaterra y Francia en la República Argentina; no sólo me presto gustoso a satisfacerlo, sino que lo haré con la franqueza de mi carácter y la más absoluta imparcialidad; sintiendo sólo el que el mal estado de mi salud no me permita hacerlo con la extensión que requiere este interesante asunto.

No creo oportuno entrar á investigar la justicia ó injusticia de la citada intervención, como tampoco los perjuicios que de ella resultarán á los súbditos de ambas naciones con la paralización de las relaciones comerciales, igualmente que de la alarma y desconfianza que naturalmente habrá producido en los Estados sudamericanos la ingerencia de dos naciones europeas en sus contiendas interiores, y sólo me ceñiré á demostrar si las dos naciones intervinientes conseguirán por los medios coactivos que hasta la presente han empleado el objeto que se han propuesto, es decir, la pacificación de las dos Riberas del Río de la Plata. Según mi íntima convicción, desde ya diré á usted no lo conseguirán; por el contrario, la marcha seguida hasta el día no hará otra cosa que prolongar por un tiempo indefinido los males que se tratan de evitar y sin que haya previsión humana capaz de fijar un término á su pacificación: me explicaré:

Bien sabida es la firmeza de carácter del jefe que preside la República Argentina; nadie ignora el ascendiente muy marcado que posee sobre todo en la vasta campaña de Buenos Aires y resto de las demás provincias; y aunque no dudo que en la capital tenga un número de enemigos personales, estoy convencido que bien sea por orgullo nacional, temor, o bien por la prevención heredada de los españoles contra el extranjero, ello es que la totalidad se le unirán y tomarán una parte activa en la actual contienda: por otra parte, es menester conocer (como la experiencia lo tiene ya demostrado) que el bloqueo que se ha declarado, no tiene en las nuevas repúblicas de América (sobre todo en la Argentina) la misma influencia que lo sería en Europa: él sólo afectará un corto número de propietarios, pero la masa del pueblo que no conoce las necesidades en estos países, le será bien indiferente su continuación. Si las dos potencias en cuestión quieren llevar más adelante las hostilidades, es decir, declarar la guerra; yo no dudo un momento podrán apoderarse de Buenos Aires con más o menos pérdida de hombres y gastos, pero estoy convencido que no podrán sostenerse por mucho tiempo en posesión de ella: los ganados, primer alimento, o por mejor decir, el único del pueblo, pueden ser retirados en muy pocos días á distancias de muchas leguas; lo mismo que las caballadas y demás medios de transporte; los pozos de las estancias inutilizados, en fin, formando un verdadero desierto de 200 leguas de llanuras sin agua ni leña, imposible de atravesarse por una fuerza europea, la que correrá tantos más peligros á proporción que ésta sea más numerosa, si trata de internarse.

Sostener una guerra en América con tropas europeas, no sólo es muy costoso, sino más que dudoso su buen éxito tratar de hacerla con los hijos del país; mucho dificulto y aun creo imposible encuentren quien quiera enrolarse con el extranjero.

En conclusión: con 8.000 hombres de caballería, del país y 25 o 30 piezas de artillería, fuerzas que con mucha facilidad puede mantener el general Rosas, son suficientes para tener en un cerrado bloqueo terrestre á Buenos Aires, sino también impedir que un ejército europeo de 20.000 hombres salga á 30 leguas de la capital, sin exponerse á una completa ruina por falta de todo recurso; tal es mi opinión y la experiencia lo demostrará, á menos (como es de esperar) que el nuevo ministerio inglés no cambie la política seguida por el precedente.

José de San Martín


Esta correspondencia de San Martín fue ampliamente difundida en Europa, donde el Libertador tenía un gran respeto, causando un gran revuelo y aplacando algunas opiniones partidarias de la guerra; las potencias europeas dominaban parcialmente las aguas, pero se sentían impotentes de actuar en tierra para torcerle el brazo a la Confederación.


Las bases Hood

Para dar por terminado el conflicto, el Comisionado Confidencial, Mr. Hood, había propuesto unas “bases”, y aprobado las modificaciones propuestas por Rosas. Básicamente contemplaba los plenos derechos soberanos de la Confederación sobre las aguas del Paraná, y del Uruguay y la Confederación sobre las aguas del Uruguay, sujeta a las leyes internas de ambas. Reconocía además a las potencias europeas como “beligerantes” y no como “mediadoras”, obligándolas a devolver las presas de guerra y saludar al pabellón nacional con la salva de 21 cañonazos.

Retirado Mr.Hood, las potencias dieron tratamiento a “las bases Hood” en los parlamentos europeos, y enviaron nuevos negociadores. Dijeron aceptar “las bases”, pero bajo la excusa de darle al texto original un lenguaje más acorde con al “diplomacia”, y de “favorecer al general Rosas”, proponían una un texto totalmente distinto en su forma y su espíritu, que contradecía totalmente las bases Hood, sobre todo en lo referente a los derechos argentinos. Pero Rosas no necesitaba “ser favorecido” por los europeos, y los civilizados europeos no engañarían a “un gaucho de su laya”.

Los comisionados van y vienen desde Europa (Southern, Walski, Gore, Gros, Howden, Southern, Lepredour, etc.), mientras siguen la agresión sin torcerle el brazo a Rosas. Terminarían aceptando las condiciones de Rosas en los términos impuestos a la misión Hood.


La mirada de águila

Un mes antes de que el nuevo comisionado Gore llegara al Plata, San Martín le escribe a Tomás Guido:

“Al leer en los papeles públicos la voluminosa correspondencia de Vd. con ese gobierno (de Río), confieso que no ha sido un pequeño triunfo el que Vd. ha conseguido en mantener la paz con la República. Mucho debe Vd. haber cachumbeado entre el desahogo bélico de ese gobierno y las exigencias muy naturales del nuestro; operación gigantesca y que no dudo como Vd. me dice, lo ha envejecido de 20 años; mas al fin Vd. ve su resultado feliz a sus trabajos, satisfacción bien consolante pues si las hostilidades de los pacificadores, se hubiesen agregado a las de ese Imperio, la partida hubiese sido mucho más desventajosa. Al propósito de pacificadores por este paquete sabrá Vd. la 3° o 4° arremetida que hacen sobre nuestra pobre patria con la remesa de nuevos ministros. El Barón Gros nombrado por este gobierno goza de una excelente opinión, tanto por su carácter conciliante como por su honradez e instrucción; no obstante estas recomendaciones y con perdón del señor don Tomás como diplomático, diré a Vd. que orejeo cada vez que veo dirijirse a nuestras playas estos políticos, a pesar de lo que se dice de los sinceros deseos que estos dos gobiernos tienen de concluir definitivamente la diferencias con nuestro país; de todos modos yo estoy bien tranquilo en cuanto a las exigencias injustas que pueden tener estos dos gabinetes, porque todas ellas se estrellarán contra la firmeza de nuestro don Juan Manuel; por el contrario, mis temores en el día son el que esta firmeza se lleve más allá de lo razonable... En fin Dios dé al general Rosas el acierto de conciliar la paz, y al mismo tiempo que el honor de nuestra tierra.” (Mario César Gras, San Martín y Rosas. Una amistad histórica. Buenos Aires, 1948 p.52.)

El Libertador, con su mirada de águila, era quien veía las cosas en su mejor perspectiva. Los representantes diplomáticos de las potencias son meros voceros de la política de sus jefes. Tan poca importancia tienen sus inclinaciones en pro o en contra del gobierno cerca del cual son acreditados, que Gore, considerado por los montevideanos como amigo, fue acusado de hacer el juego de Rosas; y Gros, tan bien presentado por San Martín, se mantuvo intransigente con la Argentina. Cada uno respondió a las directivas de sus gobiernos. (Irazusta, Julio, Vida política de Juan Manuel de Rosas. t.VI.p.128)

Las instrucciones en que éstas se fijaron fueron redactadas en diciembre de 1847. En vez de intentar una negociación con Rosas, los comisionados debían arreglarse con Oribe y el gobierno de Montevideo. Rosas sería considerado como auxiliar. La plaza sitiada debía ser entregada a Oribe y sus tropas uruguayas, bajo promesa de seguridad personal para todos y general indemnización de la propiedad confiscada. El retirt de las tropas argentinas y el desarme de los extranjeros en Montevidell',debían realizaras simultáneamente, con ayuda de los jefes navales europeos. No bien realizadas ambas operaciones, se levantaría le bloqueo francés de Buenos Aires. (Ibídem)

Los europeos no podían admitir que un caudillo sudamericano se saliera con la suya, y desbaratara sus pretensiones colonialistas. Si bien levantaron el bloqueo, los chauvinistas franceses, que consideraban a Montevideo “su colonia”, mientras pretendían doblegar a Rosas por la diplomacia, preparaban una nueva invasión militar al Plata. Rosas, sin abandonar su habitual política conciliatoria, se avenía a discutir ciertos aspectos de forma de las “bases Hood”, pero no estaba dispuesto a ceder un ápice en lo fundamental: el honor y la soberanía de las provincias del Plata.


La firmeza de Rosas

Desde Boulongne, donde se había trasladado San Martín por las revueltas en Francia, felicitaba a Rosas por el levantamiento del bloqueo:

Boulogne sur Mer, 2 de noviembre de 1848

Exmo. Sr. Capitán general D. Juan Manuel de Rosas.
Mi respetado general y amigo:

A pesar de la distancia que me separa de nuestra patria, usted me hará la justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo á mi achacosa vejez.

Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa; esta satisfacción es tanto más completa cuanto el honor del país no ha tenido nada que sufrir, y por el contrario, presenta á todos los nuevos Estados Americanos un modelo que seguir. No vaya usted á creer por lo que dejo expuesto, el que jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión humillante presidiendo usted á sus destinos; por el contrario, más bien he creído no tirase usted demasiado la cuerda de las negociaciones seguidas cuando se trataba del honor nacional. Esta opinión demostrará á usted, mi apreciable general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que merece el que yo he formado del de usted. Por tales acontecimientos reciba usted y nuestra patria mis más sinceras enhorabuenas.

Para evitar el que mi familia volviese á presenciar las trágicas escenas que desde la revolución de febrero se han sucedido en París, resolví transportarla á este punto, y esperar en él, no el término de una revolución cuyas consecuencias y duración no hay previsión humana capaz de calcular sus resultados, no sólo en Francia, sino en el resto de la Europa; en su consecuencia, mi resolución es el de ver si el gobierno que va á establecerse según la nueva constitución de este país ofrece algunas garantías de orden para regresar á mi retiro campestre, y en el caso contrario, es decir, el de una guerra civil (que es lo más probable), pasar a Inglaterra, y desde este punto tomar un partido definitivo.

En cuanto á la situación de este viejo continente, es menester no hacerse la menor ilusión: la verdadera contienda que divide su población es puramente social; en una palabra, la del que nada tiene, tratar de despojar al que posee; calcule lo que arroja de sí un tal principio, infiltrado en la gran masa del bajo pueblo, por las predicaciones diarias de los clubs y la lectura de miles de panfletos; si á estas ideas se agrega la miseria espantosa de millones de proletarios, agravada en el día con la paralización de la industria, el retiro de los capitales en vista de un porvenir incierto, la probabilidad de una guerra civil por el choque de las ideas y partidos, y, en conclusión, de una bancarrota nacional visto el déficit de cerca de 400 millones en este año, y otros tantos en el entrante: éste es el verdadero estado de la Francia y casi del resto de la Europa, con la excepción de Inglaterra, Rusia y Suecia, que hasta el día siguen manteniendo su orden interior.

Un millar de agradecimientos, mi apreciable general, por la honrosa memoria que hace usted de este viejo patriota en su mensaje último á la Legislatura de la provincia; mi filosofía no llega al grado de ser indiferente á la aprobación de mi conducta por los hombres de bien.

Esta es la última carta que será escrita de mi mano; atacado después de tres años de cataratas, en el día apenas puedo ver lo que escribo, y lo hago con indecible trabajo; me resta la esperanza de recuperar mi vista en el próximo verano en que pienso hacerme hacer la operación á los ojos. Si los resultados no corresponden á mis esperanzas, aun me resta el cuerpo de reserva, la resignación y los cuidados y esmeros de mi familia.

Que goce usted la mejor salud, que el acierto presida en todo lo que emprenda, son 4os votos de este su apasionado amigo y compatriota.

José de San Martín.

(Su correspondencia. Madrid. 1919.ps.159-161)

Como vemos en esta notable carta, San Martín no oculta su temor a Rosas, en cuanto a que éste tire demasiado de la cuerda en la negociación. La aprobación de San Martín le servia a Rosas de estímulo suficiente para mantenerse firme en su proceder.


El ejemplo y la modestia.

Concluido del arreglo con Southern, Rosas contesta la carta del Libertador:

Buenos Aires, marzo de 1849.

Exmo. Sr. D. José de San Martín.
Mi querido general y amigo:

Tengo sumo placer en contestar su muy estimada carta fecha 2 de noviembre último. Aprecio intensamente las benévolas expresiones en cuanto a mi conducta administrativa sobre el país en la intervención anglo francesa, en los asuntos de esta República. La noble franqueza con que usted me emite sus opiniones da un gran realce a la justicia que usted hace a mis sentimientos y procederes públicos.

Nada he tenido más a pecho en este grave y delicado asunto de la intervención, que salvar el honor y dignidad de las Repúblicas del Plata, y cuanto más fuertes eran los enemigos que se presentaban a combatirlas, mayor ha sido mi decisión y constancia para preservar ilesos aquellos queridos ídolos de todo americano. Usted nos ha dejado el ejemplo de lo que vale esa decisión, y no he hecho más que imitarlo.

Todos mis esfuerzos siempre serán dirigidos a sellar las diferencias existentes con los poderes interventores de un modo tal, que nuestra honra y la independencia de estos países, como de la América toda, queden enteramente salvos e incólumes.

Agradezco sobremanera las apreciables felicitaciones que me dirige por el levantamiento del bloqueo de estos puertos, por las fuerzas de los poderes interventores. Este hecho, que ha tenido lugar por la presencia sola de nuestra decidida constancia y por la abnegación con que todos nos hemos consagrado en la defensa del país tan injustamente agredido, será perpetuamente glorioso. Ha tenido lugar sin que por nuestra parte hayamos cedido un palmo de terreno. Acepto complacido, pues, sus felicitaciones, y al retornárselas con encarecimiento, me es satisfactorio persuadirme que usted se regocijará de un resultado tan altamente honorífico para la República.

Siento que los últimos acontecimientos de que ha sido teatro la Francia hayan turbado su sosiego doméstico y obligándolo a dejar su residencia de Paris por otra más lejana, removiendo allí su apreciable familia, a esperar su desenlace. Es verdad que éste no se presenta muy claro: tal es la magnitud de ellos y tales las pasiones e intereses encontrados que compromete. Difícil es que lo pueda alcanzar la previsión más reflexiva. En una revolución en que, como usted dice muy bien, la contienda que se debate es sólo del que nada tiene contra el que posee bienes de fortuna, donde los clubs, las logias y todo lo que ellas saben crear de pernicioso y malo, tienen todo predominio, no es posible atinar qué resultados traigan, y si la parte sensata y juiciosa triunfará al fin de sus rapaces enemigos y cimentará el orden en medio de tanto elemento de desorden.

Quedo instruido de su determinación de pasar a Inglaterra, si se enciende una guerra civil (muy probable) en Francia, para desde ese punto tomar un partido definitivo, y deseo vivamente que ella le proporcione todo bien, seguridad y tranquilidad personal.

Soy muy sensible a los agradecimientos que usted me dirige en su carta por la memoria que he hecho de usted en el último mensaje a la Legislatura de la Provincia; ¿cómo quiere usted que no lo hiciera, cuando aún viven entre nosotros sus hechos heroicos, y cuando usted no ha cesado de engrandecerlos con sus virtudes cívicas? Este acto de justicia ningún patriota puede negarlo (y mengua fuera hacerlo) al ínclito vencedor de Chacabuco y Maipú. Buenos Aires y su Legislatura misma me harían responsable de tan perjudicial olvido, si lo hubiera tenido. En esta honrosa memoria sólo he llenado un deber que nada tiene usted que agradecerme.

Mucha pena siento al saber que la apreciable carta que contesto, será la última que usted me escribirá, por causa de su desgraciado estado de la vista; ¡ojalá que sus esperanzas de recuperarla por medio de la operación que se propone, tenga por feliz resultado su entero restablecimiento! Fervientemente ruego al Todopoderoso que así sea y que recompense sus virtudes con este don especial. Al menos, mi apreciable general, es consolante para mí saber que, en caso desgraciado, no le faltará resignación. Ella y los cuidados de su digna familia harán más soportables los desagrados de una posición mucho más penosa para cualquier otro que no tenga la fortaleza de espíritu de usted.

Deseándole, pues, un pronto y seguro restablecimiento y todas las felicidades posibles, tengo el mayor gusto, suscribiéndome, como siempre, su apasionado amigo y compatriota.

Juan M. de Rosas.

(Su correspondencia. Madrid. 1919.ps.159-161)

Nótese en la carta, por un lado la admiración y respeto de Rosas hacia San Martín, y por la modestia de sentirse un imitador: “Usted nos ha dejado el ejemplo de lo que vale esa decisión, y no he hecho más que imitarlo”.


Un acto de justicia

En la siguiente misiva, San Martín le agradecía el nombramiento de su yerno para secretario de la legación en París:

Boulogne sur Mer, .29 de noviembre de 1848.

Exmo. Sr. Capitán general D. Juan Manuel de Rosas.
Mi respetado general y amigo:

En principios de este mes tuve la satisfacción de escribir a usted felicitándolo por el levantamiento del injusto bloqueo con que hostilizaban a nuestra patria la Inglaterra y la Francia. Ahora lo verifico con otro motivo puramente personal. En mediados del presente mes comunicaron desde París, mi amigo el señor don Manuel de Sarratea y mi hijo político don Mariano Balcarce, el nombramiento que ha tenido usted la bondad de hacer a este último como oficial de la Legación Argentina en Francia, y que estoy seguro desempeñará con honor. Esta nueva y no prevista prueba de amistad me demuestra cada día más, el empeño de usted de contribuir a hacer más soportables los males de este viejo patriota. Gracias; un millón de gracias, mi apreciable general, por todos sus favores; ahora sólo me resta suplicarle que, en el estado de mi salud quebrantada y privado de la vista, si las circunstancias me obligasen a separarme de este país, visto su estado precario, corno igualmente el del resto de la Europa, permita usted el que dicho mi hijo me acompañe, pues me sería imposible hacerlo sin su auxilio.

Que goce usted de salud completa, como igualmente el resto de su familia, que el acierto presida a todo cuanto emprenda, y que sea usted tan feliz como son los votos de este su reconocido amigo y compatriota.

José de San Martín "


El nombramiento de Mariano Balcarce en la legación de Paris para asistir a San Martín en su delicada situación, era considerada por Rosas “un acto de justicia” hacia quien tanto había hecho por la Patria, y así se lo expresa con sobriedad y respeto en la próxima carta:

Buenos Aires, marzo de 1849.

Exmo. Sr. General D. José de San Martín.
Mi respetable general y amigo:

He tenido el gusto de recibir su apreciable carta fecha 29 de noviembre último. Nada me es tan placentero que recibir un testimonio de aprecio por mis actos públicos, como los que usted se digna dirigirme en ella, refiriéndose a su muy estimable del 2 del mismo, que por separado contesto. Agradecido a sus altas felicitaciones, solo quiero detenerme a ocuparlo aquí del asunto particular que lo motiva.

En el nombramiento que el Gobierno ha hecho en su hijo político para oficial de la Legación Argentina en París, sólo ha sido guiado del íntimo deseo de manifestarle a usted el vivo aprecio que hace de sus inmarcesibles servicios a la patria, y los honorables antecedentes de su digno hijo. Si este acto de justicia ha sido acogido por usted con tanto agradecimiento, para mí no ha sido menor mi satisfacción el haber podido demostrarle el distinguido aprecio que de usted hago, así como de su digna familia. Pero es bien entendido que en la distinción hecha a don Mariano Balcarce, asignándole un puesto en la Legación Argentina en París, no puede comprenderse la idea de separarle un apoyo con que usted cuenta en su bien sensible situación, ni quitarle el auxilio de su persona, que tanto lo requiere su interesante salud. Puede usted estar seguro que si llegase el caso de tener usted que separarse de ese país, don Mariano Balcarce lo acompañará, y desde ahora lo autorizo para que así lo haga, bastando para ello que usted muestre esta carta al señor don Manuel de Sarratea, ministro plenipotenciario en París.

Dejando así llenados sus deseos, sólo me resta expresarle mis vivos deseos por el completo restablecimiento de su importante salud y que se persuada que soy y seré siempre su afectísimo amigo y compatriota.

Juan Manuel de Rosas.

(San Martín. Su correspondencia. ps.153.156 - Ibídem.t.VI.p.238-241)

Fuentes:

- Irazusta, Julio. Vida política de Juan Manuel de Rosas
- Obras citadas. - La Gazeta Federal http://www.lagazeta.com.ar/condor_ciego.htm

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  Tema: 9 de Julio Federal
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MensajeForo: Historia   Publicado: Sab Jul 11, 2009 9:53 pm   Asunto: 9 de Julio Federal
El decreto de 1835 que delara "Fiesta Solemne", hace referencia al "decreto de 1826". veámos que decia el de 1826, durante el época rivadaviana:



DECRETO

DECLARANDO FERIADO EL ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA

Buenos Aires, julio 6 de 1826

Art. 1. El día 9 de julio, aniversario de al independencia de la Provincias Unidas, será feriado.

2. Las demostraciones públicas que en él se hagan, se reducirán á las tres salvas de costumbre de la fortaleza, baterías y escuadra nacional, con iluminación en la víspera y en el día.

3. Comuníquese a quienes corresponde y dése al Registro Nacional.- (Registro Nacional, Libro 2.)


Nótese que durante la época rivadaviana, en el decreto de 1826, se lo declara "Feriado" y limita los demostraciones del aniversario de la independencia, las que "se reducirán a las tres salvas de costumbre...".

El Decreto de 1826 minimiza el aniversario de la Independencia, a "fiesta de segunda" en relación a Mayo... Seguramente, por el agregado que le hicieron al Acta del 9 de Julio; el Acta de la Independencia dice: independencia "de Fernando VII, sus sucesores y metrópoli" . Diez días después, el 19 de julio le agregaron "y de toda otra dominacion extanjera". Esto, sin dudas, debe haber provocado un principio de úlcera a los patrones de don Bernardino y compañía.

Sin embargo en la época rosista, en el decreto de 1835, se lo declara "Fiestas Solemne" se le da mayor importancia que en aquél.

HT. Argentino y Federal.

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  Tema: 9 de Julio Federal
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MensajeForo: Historia   Publicado: Mie Jul 08, 2009 7:34 pm   Asunto: 9 de Julio Federal
DECRETO (1)

DECLARANDO FIESTA SOLEMNE EL DÍA 9 DE JULIO

¡VIVA LA FEDERACIÓN!


Buenos Aires, Junio 11 de 1835.——————
Año 26 de la Libertad, 20 de la Independencia,
y 6 de la Confederación Argentina —————

Art. 1. En lo sucesivo el día 9 de Julio será reputado como festivo de ambos preceptos, del mismo modo que el 25 de Mayo; y se celebrará en aquel misa solemne con Te Deum en accion de gracias al Ser Supremo por los favores que nos ha dispensado en el sosten y defensa de nuestra independencia politica: en la que pontificará, siempre que fuese posible, el muy reverendo Obispo Diocesano, pronunciándose tambien un sermon análogo á este memorable día.

Art. 2. En la víspera, y el mismo día 9 de Julio, se iluminará la ciudad, la Casa de Gobierno y demas edificios públicos, haciéndose tres salvas en la Fortaleza y buques del Estado, según costumbre.

Art. 3. Queda sin ningun valor ni efecto el decreto de 6 de Julio de 1826, en la parte que estuviese en oposicion con el presente.

Art. 4. Comuníquese y publíquese según corresponde,— (Registro oficial, libro 14).

(1) (Recopilación de las Leyes y Decretos promulgados en Buenos Aires, desde el 25 de Mayo de 1810, hasta fin de diciembre de 1835. Imprenta del Estado. Buenos Aires, 1836; págs. 1.280 a 1.281. Arch. Fundación "Dr. RAMÓN CARRILLO"). Nótese que la fecha del DECRETO es coincidente con el 255º Aniversario de la Fundación de la Ciudad de Buenos Aires.

Fuente: http://www.lagazeta.com.ar/9_de_julio.htm

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  Tema: Día de la Bandera Nacional (20 de junio)
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MensajeForo: Historia   Publicado: Dom Jun 14, 2009 10:27 pm   Asunto: Día de la Bandera Nacional (20 de junio)
LA BANDERA NACIONAL

La bandera de Belgrano.


Belgrano es el creador de la bandera “Azul y blanca” y no la “celeste y blanca” que impusieron Sarmiento y Mitre. La bandera, creada en Rosario el 27 de febrero de 1812 por Belgrano inspirada en la escarapela azul-celeste del Triunvirato, debido al color de la heráldica, que no es azul-turquí ni celeste sino el que conocemos como azul. Nada tuvo que ver el color del cielo con que nos quisieron convencer.

Algunos utilizan el argumento para defender el celeste, por el hecho de que por la “sincera religiosidad de Belgrano”, este debió tomar el celeste de la virgen y no el azul. Sin embargo la “sincera religiosidad de Belgrano” no contradice el hecho de que usara al azul ya que algunos suponen que el azul-celeste de los patricios. fue tomado de la Orden de Carlos III, otros, de la inmaculada Concepción”, y otros que ambos colores (el blanco y el azul) fueron sacados del escudo de la ciudad de Buenos Aires, cuyos colores eran precisamente blanco y azul.” Lo cierto es que el Congreso sancionó la ley de banderas el 25 de enero de 1818 estableciendo que la insignia nacional estaría formada por “los dos colores blanco y azul en el modo y la forma hasta ahora acostumbrados”.

Tampoco fueron “celestes y blancas” las cintas que distinguieron a los patriotas del 22 de mayo, sino que eran solamente blancas o “argentino” que en la heráldica simboliza “la plata”. Fueron solamente blancas. La cinta azul se agregó como distintivo del Regimiento de Patricios. Pero tampoco era celeste, sino tomados del azul y blanco del escudo de Buenos Aires.


Azul y blanca fue la bandera que flameó en el fuerte de Buenos Aires, en Ituzaingo durante la guerra con brasil, y en la guerra del Paraguay. En 1813, Artigas le agregaría una franja colorada (punzó) cruzada para distinguirse de Buenos Aires sin desplazar la “azul y blanca”. La bandera cruzada fue usada en Entre Ríos y Corrientes. La cinta punzó fue adoptada por los Federales, mientras los Unitarios, para distinguirse, usaron una cinta celeste, y no el azul de la bandera. Cuando Lavalle inició la invasión “libertadora” contra su patria apoyado y financiado por Francia,(Guerra franco-argentina ) también uso la bandera “celeste y blanca” para distinguirla de la nacional... “ni siquiera enarbolaron (los libertadores) el pabellón nacional azul y blanco, sino el estandarte de la rebelión y la anarquía celeste y blanco para que fuese más ominosa su invasión en alianza con el enemigo” (Coronel salteño Miguel Otero en carta Rufino Guido, hermano de Tomas Guido, el 22 de octubre de 1872. Memorias. ed. 1946, pág. 165).


Rosas y la bandera Nacional



Rosas, para evitar que al desteñirse por el sol, se confundiera con la del enemigo, la oscurece más, llevándola a un azul-turquí. ¿Por qué Rosas eligió el azul turquí? Por varias razones: porque el “azul real” es más noble y resiste por más tiempo, al sol, a la lluvia, etc. El Restaurador pensó que el color argentino era el azul, porque asi lo estableció el decreto de la bandera nacional y de guerra del 25 de febrero 1818, y también porque el celeste siempre fue el color preferido de liberales y masones. Fue la bandera que, sin modificarse la ley flameó en el fuerte, en la campaña al desierto (1833 – 1834) en la Vuelta de Obligado y en El Quebracho en 1845,) y la misma que fue saludada en desagravio por el imperio inglés con 21 cañonazos.

El 23 de marzo de 1846 Rosas le escribió al encargado de la Guardia del Monte, diciéndole que se le remitiría una bandera para los días de fiesta, agregando que "...Sus colores son blanco y azul oscuro con un sol colorado en el centro y en los extremos el gorro punzo de la libertad. Esta es la bandera Nacional por la ley vigente. El color celeste ha sido arbitrariamente y sin ninguna fuerza de Ley Nacional, introducido por las maldades de los unitarios. Se le ha agregado el letrero de ¡Viva la Federación! ¡Vivan los Federales Mueran los Unitarios!".

La misma bandera se izó en el Fuerte de Bs.As. el 13 de abril de 1836 al celebrarse el segundo aniversario del regreso de Rosas al poder. La misma bandera que Urquiza le regala a Andrés Lamas y que hoy se conserva en el Museo Histórico Nacional de Montevideo.

Rosas, quiso que las provincias usaran la misma bandera y evitaran el celeste, y con ese propósito mantuvo correspondencia, entre otros, con Felipe Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, entre abril y julio de 1836. "Por este motivo debo decir a V. que tampoco hay ley ni disposición alguna que prescriba el color celeste para la bandera nacional como aun se cree en ciertos pueblos." (José Luis Busaniche) "El color verdadero de ella porque está ordenado y en vigencia hasta la promulgación del código nacional que determinará el que ha de ser permanente es el azul turquí y blanco, muy distinto del celeste." Y le recordó que las enseñas nacionales que llevó a las pampas y la del Fuerte, tenían los mismos colores, y que las mismas banderas para las tropas fueron bendecidas y juradas en Buenos Aires.

Rosas uso la azul y blanco y le adicionó cuatro gorros frigios en sus extremos, según Pedro de Angelis, en honor a los cuatro acontecimientos que dieron nacimiento a la Confederación Argentina: el Tratado del Pilar del 23 de febrero de 1820)(que adoptó el sistema Federal), el Tratado del Cuadrilátero (de amistad y unión entre Bs.As y las provincias) la Ley Fundamental de 23 de enero de 1825 (que encargo a Bs.As. las relaciones exteriores y la guerra) ), y el Pacto Federal del 4 de enero de 1831 ( creación de la Confederación, a la que se adherían las provincias)

(ver Las bandras de Rosas) Expulsado Rosas en Caseros, Sarmiento adopta el celeste unitario en vez del azul de la bandera nacional. En su “Discurso a la Bandera” al inaugurar el monumento a Belgrano el 24 de septiembre de 1873 señaló a la enseña de la Confederación como un invento de bárbaros, tiranos y traidores, y en su Oración a la Bandera de 1870, denigra la “blanca y negra” de la Vuelta de Obligado diciendo además que ” la bandera blanca y celeste ¡Dios sea loado! no fue atada jamás al carro triunfal de ningún vencedor de la tierra”. Y si alguna vez fue atada al carro de algún triunfador, se lo debemos a Sarmiento y no al Restaurador. Tampoco la celeste y blanca de Sarmiento recibió saludo de desagravio de ninguna potencia imperial. Mucho menos la de Mitre.

Mitre se basa en el “celeste” basándose entre otros argumentos en un óleo se San Martín hecho en 1828, como si el color adoptado por un artista fuera argumento suficiente. El general Espejo, compañero de San Martín, en 1878 publicaba sus Memorias del y recordaba como azul el color original de la bandera de los Andes conservada desteñida en Mendoza. Pero Mitre, que siempre interpretó las cosas como le convino, lo atribuyó a una “disminuida memoria del veterano”.

En 1908, ante la confusión existente y a pedido de la Comisión del Centenario, se estableció el color azul de la ley 1818 para la confección de banderas. Sin embargo, siguió empleándose el celeste y blanco, en lugar del la gloriosa “azul y blanca” La misma bandera que acompaño a San Martín en su gloriosa gesta Libertadora y la misma que acompaño los restos del propio Rosas en Southampton.

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  Tema: GOBIERNO vs. GRAN CAPITAN
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MensajeForo: Política   Publicado: Sab Jun 13, 2009 2:42 am   Asunto: GOBIERNO vs. GRAN CAPITAN
Conflicto GOBIERNO vs. GRAN CAPITAN: En referencia a la cancelación del viaje del día VIERNES 15 de MAYO del corriente, a continuación transcribo el comunicado de prensa emitido por TEA.



Buenos Aires, 21 de mayo de 2009

COMUNICADO DE PRENSA

El Club de la Secretaría de Transporte


El viernes pasado (15-05-09), en una maniobra cuasi mafiosa, la Subsecretaría de Transporte Ferroviario de la Nación a través de sus secuaces, algunos, miembros de la fraternidad, sabotearon la salida de la estación Federico Lacroze de el tren “El Gran Capitán”. Dos de nuestros conductores tenían que haberse presentado a las 20.30 hs para partir con el convoy a las 22.05 hs, sin aviso previo, ni notificación alguna, simplemente se esfumaron.



Aproximadamente, a las 21.15 hs arribaron micros de la firma “Vía Bariloche” en la estación Federico Lacroze y dirigidos por funcionarios de la Secretaría de Transporte junto con miembros de la Policía Federal, hacían de agentes de viajes acomodando a los viajeros del “Gran Capitán” en los micros, sin que nadie nos precisara quien había contratado los micros y quien dio las órdenes para subir a nuestros pasajeros. Eran órdenes de arriba. Toda una operación clandestina.



Ante esta situación, a las 21.50 hs reemplazamos estos dos conductores faltantes por otros dos de nuestro personal para salir a horario, para nuestra sorpresa, Metrovías nos niega la salida argumentando que nuestros conductores no estaban afiliados al sindicato de la fraternidad. Desconociendo que un conductor legalmente habilitado para conducir, no puede ser impedido de hacerlo sobre la base de su pertenencia sindical, lo que implica una clara violación al ordenamiento constitucional argentino y la libertad sindical.



Así partieron nuestros pasajeros, dejando para el próximo viaje en nuestro tren bolsos, encomiendas y mudanzas que no podían llevar en los micros. Igual situación se vivió con los micros en la estación de San Miguel. Quedando varados los pasajeros que debían subir en el resto de las estaciones intermedias, dejando a los más humildes sin tren. Es de hacer notar que solamente la mitad de nuestros pasajeros suben en Buenos Aires, el resto lo hace en las estaciones intermedias del interior.


Ante el grave daño infligido a nuestra empresa, el desazón a nuestros trabajadores y el perjuicio y agravio a nuestros usuarios, el día Lunes 18-05-09 intimamos aclaración por carta documento de los hechos narrados a la empresa “Vía Bariloche”, “Metrovías”, Policía Federal Argentina, Subsecretaria de Transporte Terrestre de la Nación y al subsecretario de Transporte Ferroviario de la Nación, Antonio Guillermo Luna, a quien le manifestamos la clara incompatibilidad de la función publica que desempeña con su mandato y ejercicio real de poder en el sindicato de la fraternidad, lo que oportunamente fuera denunciado por el Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas, erogando presupuesto y autorizando un cambio de recorrido de una línea de transporte de colectivos, seguramente para evitar mayores manifestaciones y protestas en tiempos electorales. Hechos que implican una incompatibilidad manifiesta de cargos, violación a la ley de ética pública, una colaboración a la competencia desleal, un abuso claro de autoridad, un potencial desvió de
fondos públicos y asociación ilícita.


No es casual la asociación en este hecho entre la Secretaria de Transporte con sus esbirros y Metrovías. Esta no es la primera vez que atentan contra “El Gran Capitán”. Permanentemente hostigan a nuestra empresa, por que no aceptamos las reglas de juego del cartel de la secretaría de transporte.


Hace ya cinco años y ocho meses que cumplimos este servicio en una vía destruida que el Estado nunca arregla, real motivo de nuestras famosas demoras. Demolieron la histórica estación de Posadas, dejando a esta gran ciudad limítrofe con el Paraguay sin trenes, sin haber construido antes la nueva terminal ferroviaria y cruce internacional.


Es de destacar que TEA, empresa PYME argentina con estructura familiar, repara y mantiene desde un primer momento sus formaciones a total riesgo empresario sin recibir subsidio estatal de ninguna naturaleza, ni gas oil diferencial; manteniendo tarifas sociales, desde Buenos Aires a Posadas o viceversa, cuesta solamente treinta y nueve pesos en la clase turista y cuarenta y nueve pesos en primera clase.


Hemos reabierto los talleres ferroviarios de Paraná sin que le costara un solo peso al Estado Nacional, reconstruyendo nuestros coches motor, que pronto pondremos en nuevos servicios, con mano de obra entrerriana, recuperando patrimonio nacional sin que se fuera un solo dólar del país, no como hizo la Secretaría de Transporte al adquirir (no sabemos en cuanto) duplas de coche motor en el extranjero (mayormente en claro estado de chatarra), cuya reparación en talleres de los amigos, si sabemos que es a costos millonarios.


Contrasta esta realidad y debería explicarla la Secretaria de Transporte por los cuantiosos y millonarios subsidios que ha acordado a empresas de trenes de larga distancia, a los que adjudicando directamente sin licitación alguna los corredores ferroviarios, pagando importes por los cuales sería más económico para el Estado Nacional abonar a cada pasajero un pasaje en avión.

Emilio Raúl Franchi
Presidente
Trenes Especiales Argentino S.A.

Fuente: http://www.sateliteferroviario.com.ar/

HT: Argentino y Federal
  Tema: "No somos empanadas"
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MensajeForo: Historia   Publicado: Lun Jun 08, 2009 9:54 pm   Asunto: "No somos empanadas"
No creas...no son tantos...Falta alguien que los guie y represente.

(Con un Rosas...sería pan comido)...

HT. Argentino y Federal

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  Tema: "No somos empanadas"
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MensajeForo: Historia   Publicado: Dom Jun 07, 2009 12:58 am   Asunto: "No somos empanadas"
"NO SOMOS EMPANADAS" (Agresión anglo-francesa)

- Agresiones de los anglo-franceses
- No somos empanadas
- La carta norteamericana
- La resma de papel
- Vaticinio de San Martín
- Fuentes



Politica imperialista - Agresiones de los anglo-franceses

Durante la agresión anglofrancesa, conocida en Europa la acción de Vuelta de Obligado, las noticias llegadas de parte de Moreno y Sarratea sobre la reacción producida en la prensa y en los gabinetes de Inglaterra y Francia eran alentadoras respecto al fin de la intervención anglo-francesa, pero en el teatro de las operaciones los marinos de Francia e Inglaterra seguían la lucha, con un mayor encono, que parecía resultado de rabia imponente.

Los hechos producidos en Montevideo y en Corrientes, la defección del paraguayo López, la serena y tenaz resistencia rioplatense a orillas del Uruguay y el Paraná, les hacían vislumbrar un fracaso estrepitoso al que, en su hábito de triunfar, no se resignaban, y redoblaban sus esfuerzos, que jamás dejaron de hallar respuesta en los argentinos y orientales.

Rechazados en sus primeras tentativas de efectuar desembarcos después de Obligado, los anglo franceses bombardearon furiosamente el campo del Tonelero durante 3 horas con balas de 64 mm. el 11 de febrero de 1846. A mediados de abril, Thorne, con una de las baterías volantes, pone en fuga al Philomel, y voltea la pieza del castillo de proa del Lizard, según confesión de los oficiales ingleses en sus partes a Hotham, y las fuerzas de Mansilla represan el pailebote El Federal, tomado en la bahía de Montevideo en julio del año anterior, y ahora mandado por el teniente Fagan.

Enfurecidos por esos contrastes los agresores redoblan sus atropellos. El 21 de abril asaltan el puerto de la Ensenada, cometiendo toda clase de atentados. El 29 de abril incendiaron el puerto de Atalaya. En el primer episodio, varado un buque atacante al retirarse, el oficial inglés levanta bandera de parlamento, pero al acercarse los argentinos son recibidos con fuego graneado, al que contestan matando al guardiamarina Wardlaw.

Ante estos atentados, Rosas decreta la pena de incendiarios prescripta en las leyes generales de pirateria, para los prisioneros que se haga a los anglo franceses empeñados en estas actividades.


No somos empanadas

Pocos días más tarde, al enterarse de Obligado, San Martín escribía a Guido:

Grand Bourg, 10 de mayo de 1846

Mi querido amigo:

Sarratea me entregó a mi llegada a ésta su muy apreciable del 12 de Enero; a su recibo ya sabía la acción de Obligado. ¡Qué iniquidad! De todos modos los interventores habrán visto por este “hechantillón” que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que el de abrir la boca: a un tal proceder, no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres, sea cual fuere la suerte que nos depare el destino; que por mi íntima convicción, no sería un momento dudosa en nuestro favor, si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá sobre nuestra patria, si las naciones europeas triunfan en esta contienda, que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España. Convencido de esta verdad, crea usted mi buen amigo, que jamás me ha sido tan sensible, no tanto mi avanzada edad, como el estado precario de mi salud, que me priva en estas circunstancias ofrecer a la patria mis servicios, no por lo que ellos puedan valer, sino para demostrar a nuestros compatriotas, que aquella tenía aun un viejo servidor cuando se trata de resistir a la agresión la más injusta y la más inicua de que haya habido ejemplo...”

José de San Martín (1)


La carta de San Martín a Guido no hacía más que reiterar sus juicios sobre la intervención, en la respuesta a Mr. Dickson. A principios de este año, Don Juan Manuel le acusó recibo en los términos siguientes:

La Encarnación en San Beníto de Palermo,

Mayo 20 (Mes de América) de 1846

Señor general D. José de San Martín.

Mi querido y respetable general:

Tanto más placer he tenido al leer la muy apreciable carta con que usted me favorece, datada en Nápoles el 11 de enero último, cuando ella trae á nuestra patria un recuerdo y un voto digno del heroico defensor de su independencia.

General: no hay un verdadero argentino, un americano que, al oír el nombre ilustre de usted, y saber lo que usted hace todavía por su patria y por la causa americana, no sienta redoblar su ardor y su confianza. La influencia moral de los votos patrióticos ~ericanos de usted, en las presentes circunstancias, como en el anterior bloqueo francés, importa un distinguido servicio a la independencia de nuestra patria y del continente americano, á la que usted consagró con tan glorioso honor sus florecientes días.

Me es profundamente sensible el continuado quebranto de la importante salud de usted Deseo se restablezca y conserve; y que le sea más favorable que hasta aquí el templado clima de la Italia.

Así enfermo, después de tantas fatigas, usted expresa la grande y dominante idea de toda su vida: la independencia de América es irrevocable, dijo usted después de haber libertado á su patria, Chile y al Perú. Esto es digno de usted.

Acepto con gratitud y alto aprecio sus benévolos votos por el buen éxito y honor de la actual contienda, y deseo á usted la mejor salud y felicidad.*

Soy respetuosamente de usted atento compatriota y amigo

Juan M. de Rosas (2)


En estas cartas que se transcriben, se nota el tono más encendido del Libertador, frente al tono de Rosas, cuya política era seguirles el doble juego a los gabinetes europeos, que mientras decían actuar domo “mediadores”, no desautorizaban a los jefes navales que llevaban adelante la agresión de la armada anglo-francesa. Así Rosas actuaba con firmeza en el Río de La Plata mientras preservaba un tono “amistoso” con los gabinetes europeos. Enterado de las desavenencias entre los gabinetes europeos, según le informaban Moreno y Sarratea, había dicho que ganaría la partida “con una resma de papel”


La carta norteamericana

Rosas contaba con otra carta para el juego, y era la amistad que demostraban los norteamericanos, que se mostraban celosos de la intervensiaon europea, y a su vez, programando el zarpazo a Tejas, no querían abrir otro frente en el sur. Así se lo informaba a Tomás Guido el representante argentino Carlos María de Alvear:

New York, 5 de enero de 1845.

Sr. General Don. Tomás Guido.

Mi muy querido general y amigo:

Este gobierno ha desaprobado completamente el atentado cometido por el capitán de (la) Congreso sobre nuestra escuadra, el cual será juzgado sin que se pueda responder de cuál será el castigo, pues este país es el de las impunidades; prestándose también el Presidente a darnos todas las satisfacciones e indemnizaciones si caso hubiere para ello; todo esto ha sido justo y fácil de obtener porque ningún interés nacional de éste país se veía en este atentado; a no ser así, creo que otra cosa sería, pues no tengo gran opinión de la justicia democrática, juzgando por lo que veo aquí.

La cuestión de Tejas se agita con gran calor y Méjico ha venido en esta crisis a posibilitar este drama con su impolítica e intempestiva revolución. Santa Ana se halla a la cabeza de 14.000 soldados de línea, y con un millón de pesos, que sacó de la capital; de 11 departamentos de que se compone la República, 5 han permanecido fieles, y se cree que si el ejército no le falta podrá triunfar del congreso; veremos lo que resulta; pero a buena cuenta este suceso ha venido a posibilitar la incorporación de Tejas, y si por acaso esta no se verifica durante el actual presidente, tendrá lugar con el nuevo, que tomará posesión del mando el 4 de marzo próximo. Así Méjico ha jugado tal vez su existencia futura.

Triste imprevisión de nuestra desgraciada raza española, y que recuerda la catástrofe de los griegos del Bajo Imperio, que viéndose amagados del alfanje musulmán no fueron capaces de poner un término a sus condiciones sino que desaparecieron del mundo.

Méjico tiene en este país un terrible y formidable enemigo. Dios quiera no lo sea también para otros pueblos, pues el poder que tiene y aumenta diariamente despliega con tal descaro la inmoralidad política más descarada, y la ambición más insaciable que nos hi presentado ningún pueblo; no le bastan mil y cien leguas de costa ni un país capaz de contener 300 millones de habitantes; no son más que 18 hoy día y vea Vd. como se lanzan; lo singular de todo es que si Vd. ve sus diarios; y si Vd. oyese sus oradores de club, que son a millones, oiría Vd. decir que este país está destinado a hacer desaparecer la raza impura española y portuguesa que habita el nuevo mundo para ser regenerado por la raza sajona, que no parará su invasión progresista sino en el Cabo de Hornos. Tan grande como es esta extravagancia, puedo asegurar a Vd. que es muy raro el americano que no crea que este será el resultado final.

Los apuros de Montevideo y la sabia disposición de fortificar los pueblos de campaña aseguran aunque con algún retardo el triunfo de Oribe, y de nuestro Gobierno. Dios quiera venga este resultado lo más pronto posible. Nosotros tenemos en el Imperio un formidable vecino como habrá visto Vd. por sus inmensos recursos y aumento progresista, uniendo a esto, hallarse sus habitantes más aptos a conservar una organización social que facilita su forma de gobierno monárquico; así pues no es prudente que nuestra escasa población se debilite más y más por una prolongada guerra; y las victorias pasadas, ni deben adormecernos, ni darnos ilusión sobre el poder del Imperio; habiendo vencido todas la crisis durante la minoridad del Emperador, el gobierno se irá consolidando cada ve más; además la localidad del Brasil, que da a la capitalina una gran superioridad sobre cada una de las otras partes del Imperio, le sirve admirablemente para conservar la unión, y sostener el gobierno.

Se nos ha dicho aquí, que Paza fugó a Santa Catalina…ansiosamente deseo saber el resultado de esto, que descubrirá a fondo, la política del gobierno imperial; es tan visible la ventaja que le resulta a este de nuestras discordias para su malhadado deseo, también de engrandecerse sin necesidad a costa nuestra, que desearía por sus propios intereses y el nuestro siguiese la única marcha que a todos acomoda, de lealtad y franqueza.

Aquí estamos cubiertos de nieve, y hielo, de muchos compromisos, y poco agradables para una avanzada, pero es preciso resignarse. Hágame Ud. el gusto de ponerme a los pies de su señora; de dar mis finos recuerdos a sus señores hijos, y de disponer como guste del afectuoso cariño de este su sincero amigo Q.B.S.M.

Carlos María de Alvear (3)


La resma de papel

Pese a la agresión armada, Rosas no abandona aquel tono de tranquila energía que parece su actitud estereotipada ante las tremendas dificultades que enfrentaba. El 4 de junio de 1846 las baterías volantes de Mansilla ocasionan tremendos daños a la escuadra de 12 buques de guerra que convoyando 95 barcos mercantes bajaba el Paraná de regreso a Montevideo. Los anglo franceses perdieron en la ocasión más hombres que en Obligado, sin infligir a los defensores, bajas equivalentes.

Por su parte Rosas seguía deshojando su resma de papel, para desbaratar la intervención con su acción diplomática basada en la exhibición de la fuerza, al mejor estilo europeo. Habiendo sabido del atentado contra Luis Felipe y del que salió ileso en abril, redactó una nota de congratulaciones cuya entrega supeditó al estado de las relaciones francoargentinas en el momento que ella llegara a manos de Sarrateas2,héla aquí:

Mientras tanto, para desbaratar la intervención aprovechando las disidencias europeas, Rosas seguía utilizando su “resma de papel”, para felicitar al Rey de Francia por haberse salido ileso de un atentado:

Buenos Aires, junio 30 de 1846

El General Juan Manuel de Rosas

A su Majestad Luis Felipe, Rey de los Franceses

El vivo interés que me anima por la conservación de la preciosa vida de V.M., y de su Real Familia, me induce a felicitar alta y cordialmente a V.M. por haberse salvado, mediante un nuevo favor visible de la Divina Providencia, también S.M. la Reina, y varias, augustas personas de su Real Casa y Corte, de la atroz tentativa de un asesino bárbaro.

La muy afortunada preservación de tan importantes vidas es un motivo de íntima satisfacción y contento para mí. Sinceramente complacido, uno al júbilo e interés que la Francia y las naciones del mundo atestiguan a V.M., el mío propio, y el de mis queridos hijos.

Ruego a Dios Nuestro Señor continúe dispensando su divina protección a V.M. y a su Real Familia, bendiga benignamente su reinado, y aumente la felicidad y gloria de V.M. y de la Francia.

Juan M. de Rosas


El vaticinio San Martín


Las potencias europeas, terminarían aceptando las condiciones de Rosas en los términos impuestos a la misión Hood, y desagraviando el pabellón nacional con la salva de 21 cañonazos. Dominaban parcialmente las aguas, pero se sentían impotentes de actuar en tierra para torcerle el brazo a la Confederación, tal como lo había vaticinado el máximo estratega americano en carta a Federico Dickson:


Sr. D. Federico Dickson, cónsul general de la
Confederación Argentina en Londres.

Nápoles, 28 de diciembre de 1845.

Señor de todo mi aprecio:

Por conducto del caballero Yackson se me ha hecho saber los deseos de usted relativos á conocer mi opinión sobre la actual intervención de la Inglaterra y Francia en la República Argentina; no sólo me presto gustoso a satisfacerlo, sino que lo haré con la franqueza de mi carácter y la más absoluta imparcialidad; sintiendo sólo el que el mal estado de mi salud no me permita hacerlo con la extensión que requiere este interesante asunto.

No creo oportuno entrar á investigar la justicia ó injusticia de la citada intervención, como tampoco los perjuicios que de ella resultarán á los súbditos de ambas naciones con la paralización de las relaciones comerciales, igualmente que de la alarma y desconfianza que naturalmente habrá producido en los Estados sudamericanos la ingerencia de dos naciones europeas en sus contiendas interiores, y sólo me ceñiré á demostrar si las dos naciones intervinientes conseguirán por los medios coactivos que hasta la presente han empleado el objeto que se han propuesto, es decir, la pacificación de las dos Riberas del Río de la Plata. Según mi íntima convicción, desde ya diré á usted no lo conseguirán; por el contrario, la marcha seguida hasta el día no hará otra cosa que prolongar por un tiempo indefinido los males que se tratan de evitar y sin que haya previsión humana capaz de fijar un término á su pacificación: me explicaré:

Bien sabida es la firmeza de carácter del jefe que preside la República Argentina; nadie ignora el ascendiente muy marcado que posee sobre todo en la vasta campaña de Buenos Aires y resto de las demás provincias; y aunque no dudo que en la capital tenga un número de enemigos personales, estoy convencido que bien sea por orgullo nacional, temor, o bien por la prevención heredada de los españoles contra el extranjero, ello es que la totalidad se le unirán y tomarán una parte activa en la actual contienda: por otra parte, es menester conocer (como la experiencia lo tiene ya demostrado) que el bloqueo que se ha declarado, no tiene en las nuevas repúblicas de América (sobre todo en la Argentina) la misma influencia que lo sería en Europa: él sólo afectará un corto número de propietarios, pero la masa del pueblo que no conoce las necesidades en estos países, le será bien indiferente su continuación. Si las dos potencias en cuestión quieren llevar más adelante las hostilidades, es decir, declarar la guerra; yo no dudo un momento podrán apoderarse de Buenos Aires con más o menos pérdida de hombres y gastos, pero estoy convencido que no podrán sostenerse por mucho tiempo en posesión de ella: los ganados, primer alimento, o por mejor decir, el único del pueblo, pueden ser retirados en muy pocos días á distancias de muchas leguas; lo mismo que las caballadas y demás medios de transporte; los pozos de las estancias inutilizados, en fin, formando un verdadero desierto de 200 leguas de llanuras sin agua ni leña, imposible de atravesarse por una fuerza europea, la que correrá tantos más peligros á proporción que ésta sea más numerosa, si trata de internarse.

Sostener una guerra en América con tropas europeas, no sólo es muy costoso, sino más que dudoso su buen éxito tratar de hacerla con los hijos del país; mucho dificulto y aun creo imposible encuentren quien quiera enrolarse con el extranjero.

En conclusión: con 8.000 hombres de caballería, del país y 25 o 30 piezas de artillería, fuerzas que con mucha facilidad puede mantener el general Rosas, son suficientes para tener en un cerrado bloqueo terrestre á Buenos Aires, sino también impedir que un ejército europeo de 20.000 hombres salga á 30 leguas de la capital, sin exponerse á una completa ruina por falta de todo recurso; tal es mi opinión y la experiencia lo demostrará, á menos (como es de esperar) que el nuevo ministerio inglés no cambie la política seguida por el precedente.

José de San Martín


Referencias:

(1) Gaceta Mercantil del 8 de agosto de 1846
(2) Museo Histórico Nacional, San Martín, Su correspondencia, Ba. As., 1910. ps. 135 136; y Editorial Ayacucho, Madrid. 1919. ps. 158-159.
(3) Archivo de la nación. Archivo del general Guido. Leg.11; carta del 5 de enero de 1845

Fuentes:

- Irazusta Julio. Vida política de Juan Manuel de Rosas.t.V.p.143-261-332)
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

HT. Argentino y Federal

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  Tema: Test de hombría
HT

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MensajeForo: Actualidad -OFF TOPIC-   Publicado: Dom Jun 07, 2009 12:53 am   Asunto: Test de hombría
TEST DE HOMBRIA

Presentamos el siguiente test actualizado de homosexualidad masculina.
Se basa en actitudes, posturas y maneras de encarar diferentes aspectos de la vida cotidiana.
Los puntos de cada ítem se catalogan con diversos terminos coloquiales y popularmente extendidos (señalados con mayúsculas y entre paréntesis), los cuales tipifican una determinada inclinación sexual:

DEPORTES PREFERIDOS

- Futbol, rugby, basquet, boxeo, automovilismo .....(MACHO CABRIO)
- Tennis, Pingpong,Voley .........(CORDERITO)
- Aerobics, dance, step................................(LOCA)
- Lo mismo, pero con vincha ........(COMILON)


REGALOS QUE PREFIERE RECIBIR

- Un buen whisky o vino tinto....................(MACHOTE)
- Una prenda de vestir...........................(FINOLI)
- Dulces, bombones,etc...........................(TROLO)
- Flores y/o perfumes............................(MORFETA)


USO DE CREMAS Y BRONCEADORES

- No usa.......................................(MACHAZO)
- Usa solo un poco en verano....................(MACHITO)
- Usa bastante en verano........................(COSITA)
- Usa abundante todo el año....................(PUTARRACO)


TRATAMIENTO DE LAS MASCOTAS

- Su perro vive afuera y lo alimenta tirandole desperdicios
esporadicamente........(COSACO)
- Su perro vive adentro, come alimento especial y lo
acaricia todo el dia ...........(DELICADO)
- Su gatita vive adentro, la acaricia mucho y hasta duerme en su
propia cama. ..............................(TRAGASABLE)


USO DEL BIDET

- No usa......................................(SEMENTAL)
- Usa un poquito, a veces......................(LIMPITO)
- Usa bastante y con agua tibia................(MARICA)
- Usa siempre que va al baño (hasta cuando va a lavarse los
dientes)...... (PUTO RECALCADO)

TRATAMIENTO DE LAS PLANTAS

- Se alimenta con algunas de ellas......................(RAMBO)
- Tiene algunas plantas afuera..........................(MACHILLO)
- Cuida con teson plantas de interior...................(CHUCHI)
- Ademas riega y poda plantas y flores del jardin.......(REMARICONAZO)


USO DEL ESPEJO

- No usa............................................(VIKINGO)
- Usa solo para peinarse...........................(COQUETO)
- Se mira bastante los musculos del torso ...(PUTO AUTOEROTISTA)
- Idem y ademas los glúteos ...............(LOCA DESATADA)
- Se mira con diferentes pelucas y atuendos. .........(TRABUCO)


PEINADO

- No se peina..........................................(ORCO)
- Se peina despues de ducharse.........................(MACHULIN)
- Se peina varias veces por dia........................(MARICOTA)
- Se hace brushing, usa geles, fijadores y secadores....(TROLAZO)
- Ademas peina a otros y aconseja................(SE LA COME DOBLADA)


LIMPIEZA DOMICILIARIA

- Barre solo cuando siente el crujir de sedimentos varios, bajo la
suela de las botas..............................................(TROGLODITA)
- Barre cuando ve mugre en los rincones. .(ROMANTICO)
- Limpia con agua y detergente. .....................(FIFI)
- Limpia con agua, detergente y perfume. ....... (TROLIN)
- Ademas usa aspiradora.................................(REPUTO)


COMIDAS PREFERIDAS

- Grandes animales asados, guisos muy picantes. ..........(TARZÁN)
- Churrasquito s/huevo y ensalada para no engordar. .......(SENSIBLE)
- Milanesas de soja, consomés. ..................................(MARICONETE)
- Aves retirada la piel y acompañadas con vegetales al vapor......(PUTAZO)


BEBIDAS PREFERIDAS

- Caña, Cerveza, Tinto de la casa ...............(TORAZO COJONUDO)
- Scotch c/hielo ........................................(UN TIPO FINO)
- Tragos largos y gaseosas.......................... (FLOJITO)
- Jugos de frutas y licores muy dulces..................(BICHI)
- Licuado de banana, frutilla y frambuesa con mucha leche y
edulcorantes............(PUTO CON FIEBRE)


BAILE

- Medio en pedo y para franelear minitas ......(SHAKA-ZULU)
- Musica disco brindando espectaculo ..........(DÍSCOLO)
- 1er. Bailarin de comparsa Mari-Mari ........(RECONTRAPUTAZO)


ASEO PERSONAL

- Se ducha en 5' con jabon para lavar ropa y agua helada...........(GURKA)
- Se baña rapido con champu..................................(HOMBRECITO)
- Se baña durante mas de 30' con jabon liquido y crema de
enjuague...........................................(MARICONAZO)
- Se baña con sales y espuma, en la bañera ......(PUTO COMETRONCOS)


EL MATE

- Amargo, sin yuyos y con el agua casi fria ........(TIGRE)
- Amargo c/yuyitos ...........(DUDOSO)
- Dulce...............................................(AMANERADO)
- Con cascarilla y miel ..................(AVE DEL PARAISO)


POR ESO, CUIDADO CON LOS AMIGOS QUE TIENEN, VERIFIQUEN.!!

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